miércoles, 5 de junio de 2013

EL PENSAMIENTO SOCIAL Y ANTROPOLÓGICO DE ARGUEDAS

Los aportes antropológicos de Arguedas

En el año 2005, después de estudiar con especial esmero algunas de las obras fundamentales de Arguedas en el campo antropológico, persuadido de que esta faceta de su trabajo era en gran parte desconocida, minimizada y en algún caso tergiversada, escribí un ensayo “JOSE MARIA ARGUEDAS - Comunidades Campesinas y el aporte antropológico arguediano” con el propósito explícito de contribuir al mayor conocimiento de las principales tesis o aportes de nuestro notable escritor respecto de las comunidades andinas, su origen, evolución y sus posibilidades de desarrollo en un contexto que como el Peruano se caracteriza aún por su multiculturalidad.

Este estudio, prologado con el generoso aporte del peruanista Roland Forgues y editado con el concurso de dos, en ese entonces, estudiantes sanmarquinos, Juan Cuenca y Álvaro Sarco, demuestra por lo menos tres cuestiones:

  1.           Que el pensamiento social y antropológico de Arguedas enriqueció la precedente contribución teórica del indigenismo y de José Carlos Mariátegui, especialmente en lo que concierne al dualismo estructural subsistente en la sociedad peruana y en este contexto el origen, y evolución de las comunidades cuyo mestizaje cultural forma parte importante de las tesis que en esta materia trabajó José María Arguedas.
  2.            Sin desconocer la influencia que ejerció sobre su formación la ideología socialista, esta como el propio Arguedas lo confiesa, en ningún momento mató en él su espíritu creativo, fundamental en la investigación. Más aún, superando las limitaciones de la corriente culturalista de la antropología de ese entonces desarrolló, con el uso del método comparado y el intuicionismo, uno de los trabajos más certeros sobre el origen y evolución de las comunidades de España y el Perú, materia de su tesis doctoral.
  3.         Identificado plena y claramente con los intereses de los pueblos indígenas y sus derechos sociales y culturales hoy reconocidos internacionalmente, consideró que el movimiento indígena de ese entonces –descartando las tesis que invocan el pasado- debiera orientase hacia el logro de una sociedad donde pudiera construirse una sola nación dentro de la diversidad, esto es –lo que hoy se plantea en todos los foros, que la integración de la población indígena al desarrollo nacional es posible sin que ello impida mantener y enriquecer su identidad cultural.

Respuestas a la crítica a “algunos Doctores” [i]

Cabe anotar sin embargo, que al revisar el llamado “estado del arte”, es decir qué estudios ya se habían efectuado sobre el aporte antropológico de Arguedas al pensamiento social, constaté lo que otros estudiosos ya habían advertido, un “raro consensus”[ii] por el cual no solo se trata de ignorar sus contribuciones en este campo, sino desacreditar o desnaturalizar sus principales trabajos y aportes teóricos.

Es por esta razón, que el ensayo que en esta ocasión publico electrónicamente en la BIBLIOTECA DEL BLOG tiene un inevitable estilo polémico pues no podía conocer los alcances reales, objetivos del trabajo de Arguedas sin revisar críticamente las objeciones que se han hecho en todos estos años y aún hoy, descalificando sus capacidades de investigador de la realidad peruana y desde luego los resultados que ofrece su trabajo sistemático sobre las comunidades indígenas y la cultura a la que pertenecen.
    
Un destacado antropólogo y amigo, Jean Ansión, observó esta particularidad del trabajo que presenté en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, afirmando que ello distraía el objeto fundamental del estudio de la obra de Arguedas, esto es destacar sus aportes. Pero, tal como lo dije en aquella oportunidad, no concibo trabajar la obra de Arguedas sin refutar la forma en que se ha querido por muchos años desacreditar su trabajo en el campo de la antropología.

El debate en el Centenario de Arguedas

Esto, lamentablemente no ha cambiado hasta hoy. En su reciente Centenario y en un evento convocado por la Universidad Ricardo Palma, los intelectuales convocados para esta ocasión, no solo en gran parte pasaron por alto el trabajo antropológico de Arguedas centrándose especialmente en su trabajo literario, sino que insistieron en sostener y desarrollar viejas “impugnaciones” sobre el pensamiento social de Arguedas.

Así, uno de los principales invitados a este certamen, sociólogo peruano, Dr. Aníbal Quijano, sostuvo –al igual que en el año 65 con motivo de la MESA REDONDA sobre “Todas Las Sangres”-   que la visión que del Perú había dado Arguedas estaba alimentada por resabios eurocéntricos del heterogéneo legado de Marx expresando que “no había tal cosa como el feudalismo en el Perú, […] esa herencia del llamado materialismo histórico –una versión eurocéntrica y eurocentrista del heterogéneo legado de Marx- no tenía sentido histórico, ni entonces ni ahora en el caso peruano.”[iii]

Felizmente en el mismo evento José Matos Mar, reconocido Antropólogo, quien compartió con Arguedas las vicisitudes del trabajo inicial en esta disciplina desmiente esta versión sobre su pensamiento. En efecto, refiriéndose a los estudios etnológicos de Arguedas, sostiene que se tuvo que luchar contra las imposiciones académicas “norteamericana primero y luego la francesa o, en general, la extranjera” señalando más adelante que “por su posición ideológica afín a la mía, la de un socialismo comunitario peruano, [combatieron] políticamente las maniobras [...] de militantes apristas y comunistas que nos veían como una especie de aves raras, y que nos querían reducir como ahora, unas veces a indigenistas y otras a utópicos soñadores”.

En virtud de ello, Matos Mar, sostiene además, respecto de quienes objetaron y aún insisten en desacreditar el pensamiento de Arguedas que:

Cientos de miles de ejemplares han consagrado el arte narrativo de Arguedas, su tremenda sensibilidad y lirismo, su capacidad infinita de mostrar un universo andino, complejo y contradictorio, mientras que las voces críticas de esa noche se han acallado y solo se las recuerda como una circunstancia histórica superada.[iv]

A pesar de que lo que se afirma no deja de ser cierto, tampoco lo es que esto no ha sido suficiente para que la labor destinada a desacreditar el pensamiento social contenido en su narrativa haya pasado luego a una labor de renovado intento por desaprobar la obra específicamente antropológica de Arguedas, tanto así que en el tantas veces citado evento del Centenario, un historiador, Dr. Luis Millones, dedica todo un estudio para demostrar las debilidades o falencias metodológicas que descalificarían la tesis doctoral de Arguedas sobre Las Comunidades de España y del Perú.[v] 
  
Sobre esto último cabe destacar el hecho que mientras en su país el pensamiento social y antropológico de Arguedas intenta ser desconocido o desacreditado, en España, al publicarse una nueva edición de su tesis Doctoral “Las Comunidades de España y el Perú” el Antropólogo Jesús Contreras, profesor de la Universidad de Barcelona, distingue en Arguedas el hecho de haber superado las condiciones de la antropología de esos tiempos (culturalismo) y de haber utilizado el método comparado y el intuicionismo como hasta ahora no se ha hecho para conocer la historia y evolución de las comunidades del Perú y España[vi]

No me voy a extender más sobre esto, creo que lo expuesto demuestra que existe –aunque de modo desigual – un debate sobre el pensamiento antropológico de Arguedas en el que falta reforzar y, si acaso, enriquecer sus tesis para un mejor conocimiento en especial de la cultura andina en un contexto en el cual es imperativo renovar nuestra identificación porque se cumpla históricamente con las demandas de integración de los pueblos indígenas respetando sus derechos a preservar su identidad cultural en la construcción de una nueva unidad dentro de la diversidad.



[i] Me refiero al poema de Arguedas, “Llamado a algunos doctores”, a través del cual expresa y responde a la forma en que algunos investigadores del IEP en la Mesa Redonda sobre “Todas las Sangres” trataron el contenido social de su novela. En esa composición señala –respecto de quienes planteaban que sus ideas no eran aprovechables sociológicamente- lo siguiente: “Dicen que no sabemos nada, que somos el atraso, que nos han de cambiar la cabeza por otra mejor”.
[ii] Cfr. FELL, Eve-Marie. 1989. “Arguedas y Huancayo: Hacia un nuevo modelo mestizo”. En: CORNEJO P., Antonio et. al. Rencontre de Renards. Grenoble –Francia. Edicious det Tignahus.
[iii] QUIJANO, Aníbal. 2012. “El Nudo Arguediano”. En: UNIVERSIDAD RICARDO PALMA. Centenario de José María Arguedas – Sociedad, Nación y Literatura. Lima. Universidad Ricardo Palma - Edit. Universitaria.  Págs. 13-23.
[iv] MATOS MAR, José. 2012. “Significado y Aportes de José María Arguedas a la Construcción de la Nación Peruana en el Siglo XXI”. En: UNIVERSIDAD RICARDO PALMA. Óp. Cit. Págs. 43-48
[v] MILLONES, Luis. 2012. “Una mirada a la tesis doctoral de José María Arguedas”. En: UNIVERSIDAD RICARDO PALMA. Óp. cit. Págs. 61-81
[vi] Cfr. CONTRERAS, Jesús. 1992. “El lugar de José María Arguedas en la Etnología de España y Los Andes.” En: ARGUEDAS, José María. Las Comunidades de España y del Perú. Madrid. Instituto de Cooperación Iberoamericana (ICI) y Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. 

martes, 9 de abril de 2013

LA DERECHA (¿DBA?) Y LA CONSULTA PREVIA


Los efectos monstruosos del derecho a la consulta previa

El pasado 4 de abril  Ricardo Valcárcel, “analista económico”, publicó en el diario “Gestión” un artículo en el cual, bajo el título de “La Consulta Previa, la Hidra de Lerna”, sostuvo la necesidad de “matar” a este “monstruo mortífero de varias cabezas” que es la ley de Consulta Previa[i], expresando de esta manera el propósito de eliminar el derecho que tienen las comunidades andinas y nativas a ser consultadas frente a cualquier proyecto de inversión que pudiera afectar sus territorios y su identidad cultural. 

Esta idea, que sintetiza un tipo de opinión que se encuentra especialmente en el sector minero –energético, trae nuevamente a luz una de las cuestiones que históricamente ha caracterizado a la derecha conservadora de nuestro país tipificada hoy como la derecha bruta y achorada (DBA)[ii]. Me refiero especialmente al desconocimiento y la lucha constante de este grupo de interés por evitar cualquier cambio que en favor de las comunidades campesinas y nativas del país ponga en riesgo sus posiciones de privilegio.

El movimiento indígena hoy y el reconocimiento de sus derechos

El problema es que hoy, los pueblos indígenas categoría en la que se encuentran las comunidades campesinas y nativas principalmente[iii] no constituyen un movimiento desarticulado y sin claridad respecto de sus derechos frente al avance de la globalización y la cultura que acompaña la libertad de mercado. Al contrario es un movimiento que se articula a nivel nacional e internacional en defensa de su cultura habiendo logrado el reconocimiento de dos derechos fundamentales; el de “mantener y fortalecer sus culturas” y el de “participar en forma efectiva en las decisiones que les afecten”[iv].

La resistencia a los derechos de los pueblos indígenas

Bajo estas circunstancias, la práctica según la cual la gran inversión en el sector minero-energético venía o viene prescindiendo de la aplicación del derecho a la consulta previa con la cooperación del Estado, los pueblos indígenas no puede tener otra respuesta que el reclamo, a veces violento, en defensa de los derechos que les garantiza la Constitución y en especial la doctrina y jurisprudencia relacionada con los derechos humanos, el Estado de Derecho y la democracia.

Democráticamente lo único que cabe frente a esta situación es que el Estado cumpla con proteger los derechos humanos y en especial los derechos de las comunidades campesinas y nativas aplicando irrestrictamente lo que prescribe el Convenio 169, sin embargo, para la derecha peruana y su ala más conservadora, aunque no use el lenguaje agresivo a partir del cual pretende ignorar la realidad social del país (DBA), en el afán de evitar que se ponga en riesgo sus privilegios, no tiene mejor idea que la de desacreditar los reclamos de los pueblos indígenas y tratar de eliminar, entre otros, su especial derecho a la consulta previa.

Esto se sintetiza en el artículo del citado “analista económico” que plantea lo siguiente: a) los procesos de consulta previa conforme a la ley vigente “en muchos casos será causante de hechos violentos y de la postergación o supresión de inversiones importantes”, b) el gobierno, por “falta de coraje” no garantiza el “orden” y la “firmeza” necesarias “para defender los intereses nacionales antes que los de grupos minoritarios”, c) ante esto lo más adecuado es que, cual “Hércules”, el Gobierno “con astucia, valor y un trabajo en equipo” liquide, no reforme o mejore la ley, sino que la “maten”, única forma en que el “monstruo” que aleja o convierte en un sector “vulnerable” a los empresarios del sector minero energético deje de producir sus nocivos efectos.

¿Derecha bruta y achorada?

Finalmente, aunque, el “análisis” que hace el articulista del diario “Gestión” no podría ser asimilado del todo a las características de la forma en que se expresa la DBA, si se podría afirmar que es parte del pensamiento de esa derecha conservadora que postergó por mucho tiempo las reivindicaciones de los pueblos indígenas y que hoy, frente al reconocimiento internacional de sus derechos, trata que un sector ilustrado del periodismo, no necesariamente mafioso, busque con el argumento del “interés nacional” echarse abajo derechos fundamentales que sostienen nuestra aún endeble democracia y su pluralidad cultural.   Y en esto sí que se parece mucho o es un socio estratégico de la DBA. 



[i] Cfr.: Valcarcel, Ricardo. “La Consulta Previa, la Hidra de Lerna”. Sección OPINIÓN. Diario Gestión, edición del 4 de abril de 2013. Pág. 20
[ii] Un breve análisis del origen y significado de la “Derecha Bruta y Achorada (DBA) puede encontrarse en La Mula. Allí se dice lo siguiente: “La Derecha Bruta y Achorada (DBA). Bautizada así hace poco más de un año por el director de Diario 16, Juan Carlos Tafur, en su columna post debate entre las entonces candidatas al sillón municipal, Susana Villarán y Lourdes Flores (léase La derecha bruta y achorada no aprende), y definida recientemente por el periodista Augusto Álvarez Rodrich como “una coalición en la que participan, entre otros, periodistas corruptos, empresarios mafiosos y políticos pendejos, a los que no les fue bien en las últimas elecciones” en su columna del diario La República.  http://lamula.pe/2011/12/30/la-derecha-bruta-y-achorada-dba/erre 
[iii] La Defensoría del Pueblo considera que, aparte de las comunidades campesinas y nativas, las rondas campesinas, por sus semejanzas con las organizaciones antes indicadas también son sujeto de la aplicación del Convenio 169. Cfr.: DEFENSORIA DEL PUEBLO. “El Reconocimiento Estatal de las Rondas Campesinas”. Normas y Jurisprudencia 2ª Edición. Lima, setiembre 2006.
[iv] Cfr.: OIT. Convenio Núm. 169 Sobre Pueblos Indígenas y Tribales-Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas”. OIT. Oficina Regional Para América Latina y el Caribe. Lima 2009.

martes, 12 de marzo de 2013

EL ODIO AL PRESIDENTE HUGO CHAVEZ

La muerte del Presidente Hugo Chávez de Venezuela es un acontecimiento internacional. En ese nivel y dentro de nuestro país este hecho ha desatado un sinnúmero de comentarios que, junto a aquellos que deifican su figura, hay otros que con los más duros calificativos se alegran por su muerte. Esto ha despertado la inquietud de una joven colega que me pregunta ¿por qué la muerte de un líder político como Hugo Chávez despierta tanto odio?

No pude dar una respuesta inmediata y habiendo quedado con el encargo de reflexionar sobre este asunto en CÁTEDRA LIBRE no encontré mejor fuente de apoyo que la que proporciona Thomas Hobbes en el Leviatán.  Partiendo de este punto de vista, esto es que la humanidad tiende, por desconfianza, a vivir en un estado permanente de guerra, de sometimiento de unos otros mediante la violencia[1] considero que lo que sigue ayuda a dar una respuesta objetiva a las razones por las que la muerte del Presidente Venezolano ha dado lugar a las aludidas expresiones de odio.

El liderazgo de Hugo Chávez y su principal enemigo

Partiendo del liderazgo internacional que alcanzó el Presidente Chávez en el desarrollo de una corriente especialmente en contra de la política exterior de EEUU , me atrevo a sostener que el odio hacia el ex Presidente Venezolano es producto de la forma en que enfrentó a EEUU país que se caracteriza por la forma en que - incluida la guerra o invasión a otros países - extiende y demuestra al mundo su extraordinario poder económico, político y militar y su desprecio por la libertad y derecho de otras naciones.

Téngase en cuenta que gran parte de las guerras y la violencia que hoy se desarrolla en el mundo, sin que las Naciones Unidas puedan hacer efectivas las reglas del Derecho Internacional, se deben a las políticas de EEUU por extender su dominio y el de sus aliados a zonas que estratégicamente pueden afectar su desarrollo.

Esto acreciente su poder en todos los sentidos, pero a la vez -siguiendo el razonamiento de Hobbes- provoca que mientras unos países buscan, con fines de preservación, ser aliados de esta potencia, otros en cambio solos o tejiendo alianzas estratégicas lo enfrentan como medio de defensa.

En el caso del Gobierno de Hugo Chávez este no solo actuó agresivamente contra EEUU y sus aliados, sino que promovió en América Latina un movimiento defensista frente al coloso norteamericano, cuestión que lo colocó como enemigo declarado de esta potencia. En estas circunstancias, el odio hacia la persona de Hugo Chávez ha sido alimentado por quienes políticamente se sienten amigos de EEUU y enemigos de quienes atacan a esta potencia, entre ellos Hugo Chávez.

Otras razones para odiar a Chávez

Lo expuesto, siguiendo el razonamiento de Hobbes, es insuficiente para explicar el odio que se centró y expresó políticamente en la figura del líder Venezolano. Las posiciones políticas de Hugo Chávez cuestionaban y ponían en riesgo la estabilidad y el desarrollo de las políticas neoliberales en las que EEUU tiene claro liderazgo, de manera que aun cuando muchos no se consideren protegidos o aliados de esta potencia, el solo hecho de sentirse amenazados en la estabilidad o los beneficios económicos obtenidos por aquellas políticas los impulsa a sentirse enemigos de un liderazgo que ponía en entredicho lo que venían logrando. 

Por otra parte y en un contexto donde los supuestos “anti” y “pro” tienden a ocupar buena parte del espacio político, el liderazgo de Hugo Chávez ha significado también una posición dura frente a las debilidades o a la insuficiencia de las democracias latinoamericanas para resolver los agudos problemas que surgen de las diferencias y conflictos sociales y culturales que han sido agudizadas por las políticas que sobre todo han prevalecido en la explotación de recursos naturales.

En esta situación, amenazadas las concepciones conservadoras sobre la democracia y la política económica, quienes prefieren el statu quo antes que cualquier reforma política que ponga en riesgo sus intereses materiales han considerado que Chávez no solo es enemigo de EEUU y sus aliados, es enemigo también del neoliberalismo y de la democracia, es un antisistema y, bajo estas consideraciones su muerte les ha producido una sensación de alivio que se confunde con la preocupación por lo que ocurrirá y con el odio que su liderazgo despertó entre estos mucho antes de su anunciada desaparición.

Limitaciones de la respuesta  

No comparto plenamente la perspectiva política de Hobbes sobre todo en lo que respecta a su manera de ver o comprender la naturaleza humana. El mundo contemporáneo no solo tiene claros ejemplos de intolerancia, de contradicciones que conducen a los pueblos a todos los extremos de la guerra con los medios más sofisticados de eliminación, también tiene ejemplos de liderazgos que, movilizando a sus pueblos buscan que la libertad y la igualdad sean, como en sus orígenes, ideales revolucionarios que se conjugan en una democracia política y económica que demanda justicia, justicia social.

En este sentido, así como pueden haber expresiones de odio hacia Chávez, bajos otras formas de ver la política y los cambios que se deben dar en el mundo, hay quienes no ven en Chávez un enemigo, que más bien tratan de comprender lo que hay detrás de su liderazgo para emprender por diferentes caminos, ese viejo anhelo porque el Estado genere las condiciones de igualdad que hagan posible que la libertad se centre fundamentalmente en los poderes de una minoría.


[1] Dice Hobbes en el LEVIATAN: “De la desconfianza, la guerra. Dada esta situación de desconfianza mutua, ningún procedimiento tan razonable existe para que un hombre se proteja a sí mismo, como la anticipación, es decir, el dominar por medio de la fuerza o por la astucia a todos los hombres que pueda, durante el tiempo preciso, hasta que ningún otro poder sea capaz de amenazarle. Esto no es otra cosa sino lo que requiere su propia conservación, y es generalmente permitido. Como algunos se complacen en contemplar su propio poder en los actos de conquista, prosiguiéndolos más allá de lo que su seguridad requiere, otros, que en diferentes circunstancias serían felices manteniéndose dentro de límites modestos, si no aumentan su fuerza por medio de la invasión, no podrán subsistir, durante mucho tiempo, si se sitúan solamente en plan defensivo. Por consiguiente siendo necesario, para la conservación de un hombre aumentar su dominio sobre los semejantes, se le debe permitir también.”
En:  http://eltalondeaquiles.pucp.edu.pe/sites/eltalondeaquiles.pucp.edu.pe/files/Hobbes_-_Leviatan.pdf